Decoloración de la carne. La carne debe ser firme, húmeda y de color uniforme. Los tonos grisáceos, verdosos o inusualmente oscuros indican que el pescado está en mal estado.
Organismos visibles o anomalías sospechosas. Si algo en el pescado le parece inusual, confíe en su intuición. Lo mejor es no comerlo y, si es necesario, consultar a un experto.
Consistencia viscosa o pegajosa. Una fina capa de humedad es normal, pero una superficie claramente pegajosa o viscosa indica un crecimiento bacteriano extenso.
Ojos turbios y carne deshecha. Un pescado fresco entero tiene ojos claros y brillantes y carne firme. Si los ojos están turbios o la carne se deshace al tocarla, entonces el pescado ya no está fresco.
¿Cuáles son las consecuencias para la salud?
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