En caso de discrepancias sobre un precio o promoción, el recibo es el documento más importante para hacer valer sus derechos. Sin él, aclarar el asunto se vuelve complicado, si no imposible.
Negarse a aceptar el recibo puede parecer ecológico o práctico, pero en realidad, este pequeño trozo de papel es una verdadera protección para tu presupuesto, tus nervios y tu libertad como consumidor informado.
