¿Cómo manejar este comportamiento sin estrés?
Este comportamiento es, por lo tanto, perfectamente normal. Pero entendemos que no a todo el mundo le resulta cómodo un olfato demasiado curioso. ¿La buena noticia? Basta con unos sencillos trucos para canalizar esa energía olfativa.
– Enséñale las órdenes “siéntate” y “suelta” desde pequeño. – Recompénsalo efusivamente cuando te salude con calma. – Ofrécele la oportunidad de olfatear las manos extendidas de tus invitados. – Mantenlo con correa durante los primeros encuentros.
Con regularidad y mucha amabilidad, tu perro aprenderá a satisfacer su curiosidad olfativa de forma más discreta, y tus invitados te lo agradecerán.
Tu perro no es curioso, ¡simplemente es el mejor detective que jamás tendrás! 🐾
