4. Confusión sobre el tiempo o el lugar.
A cualquiera le puede pasar alguna vez no saber qué día es. Pero la confusión constante sobre la fecha, la estación del año, la hora o el lugar merece más atención.
Por ejemplo, alguien puede olvidar por qué fue a algún lugar, no recordar cómo terminó en un sitio conocido o tener problemas para seguir una ruta familiar.
5. Dificultad para hablar o encontrar palabras.
Todos tenemos alguna palabra “en la punta de la lengua” de vez en cuando. Sin embargo, en algunos casos de problemas cognitivos, los problemas del lenguaje pueden presentarse con mayor frecuencia.
Algunas personas pueden tener dificultades para encontrar palabras sencillas, les puede resultar más difícil seguir las conversaciones o siguen utilizando las mismas palabras porque no parecen tener otras disponibles.
Algunas personas también pueden olvidar de qué trataba la conversación a mitad de una frase.
6. Colocar cosas en lugares inusuales
Perder las llaves es normal. Pero cuando alguien coloca objetos en lugares extraños con regularidad y luego ya no puede recordar dónde terminaron, puede resultar alarmante.
Por ejemplo, cuando alguien guarda cosas importantes en el refrigerador, coloca documentos en un lugar completamente ilógico o se convence de que alguien más se los ha llevado.
En este caso, el patrón es más importante que un solo evento.
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