Si quieres probar las cáscaras de patata como suplemento casero, el procedimiento es sencillo.
Necesitas:
- Pelar algunas patatas
- Agua
- Un recipiente de vidrio limpio u otro recipiente adecuado
- En sil
1. Lava bien las patatas.
Si utilizas las cáscaras, primero debes lavar bien las patatas.
Esto es especialmente importante si las patatas están sucias o tienen tierra en la superficie.
Luego, pela las patatas y reserva las cáscaras.
Otra opción es utilizar las cáscaras de patata directamente en el compost, que es una forma más probada de reciclar materia orgánica.
2. Pon las conchas en agua.
Coloca las cáscaras de patata en un recipiente limpio y llénalo de agua.
No llenes el recipiente por completo. Deja algo de espacio.
El método original deja las conchas durante varios días, pero es importante tener cuidado.
Las cáscaras de patata que se dejan en agua durante varios días pueden empezar a descomponerse y fermentar, dando como resultado un líquido con un olor fuerte y una composición impredecible.
Eso no significa necesariamente que sea “más fuerte” o más nutritivo.
3. Cuele el líquido.
Si se deja reposar la mezcla, el líquido debe colarse bien antes de usarlo.
No vierta trozos de cáscaras de patata podridas o fermentadas directamente en la maceta de geranios.
Puede atraer pequeñas moscas y otras plagas, y también puede provocar una descomposición indeseada en la tierra para macetas.
4. Usar con moderación
Si quieres probar el agua de patata, usa solo una pequeña cantidad y no la conviertas en tu única fuente de nutrición.
Es mejor usarlo con poca frecuencia que regar la planta con grandes cantidades de líquido casero.
Y si el líquido tiene un olor muy fuerte, a humedad o a podrido, es mejor tirarlo que usarlo en las plantas.
¿Por qué huele mal el agua de la cáscara de patata?
Este es un punto importante que a menudo se presenta de forma un tanto engañosa.
Puede producirse un olor desagradable debido a la descomposición de la materia orgánica y al inicio de la fermentación o putrefacción de los microorganismos.
Por lo tanto, el olor no es necesariamente una señal de que el agua se haya convertido en un mejor fertilizante.
Si preparas este tipo de mezclas, lo mejor es hacerlo al aire libre o en una zona bien ventilada.
Página 6 de 8
