Tener o no un espacio entre las piernas simplemente significa que tu cuerpo está estructurado de cierta manera. Ni más ni menos. No te hace más elegante ni menos atractiva. La verdadera belleza no se mide en centímetros.
La verdadera cuestión es emocional: aprender a mirar nuestro cuerpo con delicadeza y amabilidad lo cambia todo. En lugar de centrarnos en las diferencias, ¿y si celebráramos lo que nos hace únicos?
Tu cuerpo no tiene por qué ajustarse a un ideal pasajero para tener valor; ya tiene valor, tal como es.
