**Factores del estilo de vida que contribuyen a la hinchazón**
Varios hábitos cotidianos pueden aumentar el riesgo de hinchazón en los pies. La falta de actividad física puede ralentizar la circulación y aumentar la probabilidad de retención de líquidos. Del mismo modo, permanecer sentado durante largos periodos de tiempo, como durante viajes largos en coche o avión, puede contribuir a la hinchazón.
Una dieta rica en sal también puede provocar retención de líquidos. El sodio hace que el cuerpo retenga líquidos, lo que puede empeorar la hinchazón en los pies y los tobillos.
El sobrepeso puede ejercer una presión adicional sobre las venas de las piernas, lo que dificulta la circulación sanguínea eficaz.
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**Prevención y soluciones sencillas**
Afortunadamente, existen muchas maneras en que las personas mayores pueden reducir o prevenir la hinchazón en los pies.
Una de las estrategias más sencillas es el ejercicio regular. Caminar, estirar suavemente o hacer ejercicio ligero ayuda a mejorar la circulación y favorece el movimiento de los fluidos corporales. Incluso dar paseos cortos varias veces al día puede marcar la diferencia.
Otro hábito útil es elevar los pies. Mantenerlos elevados por encima del nivel del corazón durante 15 a 30 minutos puede ayudar a reducir la hinchazón al drenar el líquido de la parte inferior de las piernas.
También es importante usar calzado cómodo y que brinde buen soporte. Los zapatos que calzan bien y ofrecen el soporte adecuado pueden ayudar a reducir la presión en los pies y mejorar la circulación.
Muchos adultos mayores se benefician de las medias de compresión, que brindan una sujeción suave a las piernas y favorecen el retorno de la sangre al corazón. Estas medias pueden ser especialmente útiles para quienes permanecen sentados o de pie durante largos periodos de tiempo.
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