Si sustituyes los refrescos por estas alternativas con más frecuencia, puedes reducir tu consumo diario de azúcar.
2. Café y bebidas energéticas: ¿cuándo se convertirá la cafeína en un problema?
Para muchas personas, comenzar el día con una taza de café puede aumentar el estado de alerta y aporta antioxidantes. Sin embargo, es recomendable controlar la cantidad de cafeína.
Un alto consumo de cafeína puede provocar que el cuerpo excrete un poco más de calcio a través de la orina. Esto puede ser un problema a largo plazo para quienes ya tienen una ingesta baja de calcio. Las mujeres mayores y posmenopáusicas, en particular, deben prestar atención a su ingesta total de calcio.
No solo el café contiene cafeína. Las bebidas energéticas y ciertos tipos de té también pueden contener cantidades significativas. Quienes consumen varias bebidas con cafeína a lo largo del día pueden alcanzar una ingesta de cafeína prácticamente imperceptible.
Esto no significa que todos deban renunciar al café. Un consumo moderado de café suele encajar perfectamente en una dieta saludable. Es especialmente importante obtener suficiente calcio y evitar el exceso de cafeína.
Algunos consejos sencillos:
- Limita el número de tazas grandes de café al día.
- No bebas bebidas energéticas todo el tiempo.
- Asegúrate de consumir suficiente calcio en tu dieta.
- Opte regularmente por agua o bebidas con cafeína.
3. Alcohol: una posible amenaza para la fortaleza de los huesos.
El alcohol es otra bebida que requiere precaución. El consumo excesivo de alcohol, especialmente durante un período prolongado, puede afectar negativamente la salud ósea.
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