Entonces, ¿quién tiene razón realmente?
Esta patente no obliga a nadie a cambiar sus hábitos. No es una ley universal sobre los baños. Pero ofrece un sólido argumento histórico para quienes siempre han tenido una visión de futuro.
Si tienes gatos traviesos o niños pequeños en casa, rodar contra la pared sigue siendo una opción perfectamente lógica. En todos los demás casos, la historia te ha dado la razón oficialmente desde 1891.
La próxima vez que alguien cambie el rodillo de la persiana al revés en tu casa, sabrás exactamente qué decir. 😄
