Dormir con la boca abierta es una explicación común
Una de las explicaciones más sencillas para el babeo nocturno es que duermes con la boca abierta.
Cuando te acuestas de lado o boca abajo, la gravedad puede facilitar que la saliva se escurra si tus labios no están completamente cerrados.
Pero, ¿por qué se abre la boca en primer lugar?
La congestión nasal puede ser un factor importante.
Un resfriado, alergias, sequedad en las mucosas u otros problemas que dificultan la respiración nasal pueden provocar que automáticamente empieces a respirar más por la boca.
También puede experimentar sequedad bucal, ronquidos y una mayor probabilidad de que se le escape saliva mientras duerme.
Si sueles tener la nariz tapada por la noche, puede ser más útil encontrar la causa de la congestión nasal que intentar detener el babeo en sí.
¿Y la postura al dormir?
La postura al dormir también puede influir.
En la parte posterior de la boca, la saliva se retiene más fácilmente y se traga. En cambio, en el costado, puede salir con mayor facilidad si la boca está abierta.
Eso no significa que necesariamente tengas que obligarte a dormir boca arriba. La calidad y la comodidad del sueño también son importantes.
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