Cómo cambiar tus hábitos sin luchar contra tu cuerpo.
Cambiar de postura al dormir no sucede de la noche a la mañana, y eso es perfectamente normal. Aquí tienes algunos consejos sencillos para ayudarte a lograrlo gradualmente.
Antes de dormirte, tómate treinta segundos para recostarte conscientemente sobre tu lado izquierdo. Coloca una almohada entre tus piernas y otra que te sostenga la cabeza. Evita las pantallas justo antes de acostarte: en su lugar, disfruta de una infusión relajante o respira profundamente varias veces para relajarte de verdad. Y si te despiertas en una posición diferente, no te preocupes; con el tiempo, simplemente ser consciente de ello es suficiente para crear un nuevo hábito.
Dormir mejor es uno de los regalos más sencillos y accesibles que puedes hacerte a ti mismo.
