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Reflujo ácido: por qué la posición en la que duermes marca la diferencia.

azz azz 3 min de lectura

Comes sano, cuidas tu alimentación y, sin embargo… ¿esos desagradables episodios de reflujo ácido siguen arruinando tus noches? ¿Y si el problema no fuera tu alimentación, sino cómo duermes? La respuesta de los médicos podría sorprenderte y cambiar para siempre la calidad de tu sueño.

El lado en el que duermes no es insignificante.

Nunca lo pensamos realmente. Nos metemos en la cama, elegimos instintivamente nuestro lado favorito y nos dormimos. Sin embargo, según los especialistas en salud digestiva, este hábito diario tiene un impacto directo en el reflujo ácido nocturno.

El fenómeno es fácil de entender. Al estar acostado, la gravedad deja de ser protectora: los jugos gástricos pueden entonces regresar al esófago con mayor facilidad. ¿El resultado? Sensación de ardor, sabor ácido en la boca, irritación de garganta… pequeñas molestias que interrumpen el sueño.

Izquierda o derecha: lo que realmente dice la anatomía.

Diversos estudios científicos han puesto de manifiesto una diferencia significativa entre dormir sobre el lado izquierdo y dormir sobre el lado derecho. Y las conclusiones son bastante claras.

El estómago se ubica naturalmente ligeramente a la izquierda del cuerpo. Al acostarse sobre este lado, la unión entre el estómago y el esófago permanece por encima del nivel del contenido estomacal. Esto dificulta el reflujo ácido. Por el contrario, acostarse sobre el lado derecho puede facilitar este reflujo indeseado en algunas personas.

No se trata de una regla absoluta —cada organismo es diferente—, pero es un detalle que realmente merece atención.

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