¿Y si además fuera un mensaje emotivo?
En una interpretación más simbólica, nuestras manos son nuestras herramientas para la acción, la creación y la conexión con los demás. Cuando se desconectan de nuestras emociones, pueden resonar con algo que no nos atrevemos a hacer o expresar.
Hacer las preguntas adecuadas a veces puede abrir un camino hacia el bienestar general, tanto físico como emocional.
Escuchar a tu cuerpo suele ser el primer paso hacia el bienestar.
