La respuesta más honesta es simple: puede haber varias.
45, 34, 32… todo depende de la lógica que elijas aplicar.
En definitiva, lo más importante no es tener la misma respuesta que todos los demás, sino haber encontrado una regla lógica que funcione de principio a fin.
Porque, en definitiva, estos rompecabezas no solo sirven para poner a prueba nuestras habilidades matemáticas, sino sobre todo nuestra capacidad para pensar de forma diferente y romper con los patrones habituales.
