Existen dos formas principales de urticaria. La forma aguda dura menos de seis semanas y suele tener una causa identificable: una alergia alimentaria, un medicamento o una infección viral como un resfriado. La forma crónica , en cambio, persiste durante un período más prolongado. En muchos casos, no se puede identificar ningún desencadenante específico: el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada sin motivo aparente.
Desencadenantes que siempre sorprenden
Solemos pensar espontáneamente en alergias alimentarias (mariscos, huevos, leche, frutos secos) o en medicamentos como la aspirina. Pero las verdaderas sorpresas se encuentran en la llamada urticaria física, que se desencadena por estímulos cotidianos:
– Frío : Algunas personas desarrollan urticaria tan pronto como salen al aire libre en invierno o se sumergen en una piscina fría. – Sol : Sí, un hermoso día soleado puede desencadenar una reacción en pieles sensibles. – Calor y esfuerzo físico : El ejercicio intenso o un baño demasiado caliente pueden causar urticaria colinérgica. – Ropa ajustada : La presión de los pantalones vaqueros ajustados o las correas elásticas puede dejar marcas visibles. – Estrés emocional : Si bien no desencadena directamente la urticaria, puede empeorar significativamente los ataques en personas predispuestas.
¿Qué debes hacer si eso sucede?
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