
Aquí tienes un método que es rápido y seguro:
- Llena la olla con agua y ponla a hervir.
- Apague el fuego en cuanto aparezcan las primeras burbujas.
- Sumerge la carne, aún dentro de la bolsa hermética, en agua caliente.
- Déjelo actuar durante 10 minutos.
El resultado: carne tierna, descongelada entera, sin que se altere su sabor ni su textura. Y, sobre todo, sin que se produzcan cambios inesperados durante la cocción. ¡Sencillo y fiable!
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Microondas: tu elocuente aliado
Cuando el tiempo apremia, un microondas puede salvarte la vida. Usa la función de descongelación, diseñada para este tipo de emergencias.
- Coloca la carne en un recipiente adecuado.
- Ajusta el peso o el tiempo (normalmente de 5 a 10 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas).
- Vigila con atención para que los bordes no empiecen a cocinarse.
Un pequeño extra: algunos microondas ofrecen la función de descongelación por pulsos, para un resultado aún más uniforme.
Los pasos correctos para una descongelación perfecta
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