Agua, luz, acciones cotidianas: una guía sencilla

El riego suele generar dudas. La buena noticia es que la zamioculcas prospera con moderación. En primavera y verano, basta con mantener la tierra ligeramente húmeda. En otoño e invierno, reduzca el riego —a veces considerablemente— y riegue solo cuando la tierra esté seca al tacto. Es tan sencillo como comprobar si el café sigue caliente.
No olvides rociar las hojas con agua blanda de vez en cuando. Esto evita las manchas blanquecinas y ayuda a que la planta conserve su color vibrante. El fertilizante solo es necesario durante la temporada de crecimiento. Dos frases clave para una planta sana: fácil cuidado y robusta .
Seguir leyendo
Página 2 de 3
