El calefactor portátil: nunca lo deje enchufado sin supervisión.
Este aparato representa el mayor riesgo. Un calefactor portátil que se vuelca o se coloca demasiado cerca de una tela puede volverse peligroso rápidamente. Incluso apagado pero enchufado, sigue siendo vulnerable a las sobretensiones. Los modelos antiguos no siempre cuentan con las medidas de seguridad modernas. La regla de oro: úselo, vigílelo y desenchúfelo en cuanto salga de la habitación.

El microondas: el campeón del consumo fantasma
Su reloj, que se muestra constantemente, consume electricidad todo el día, incluso cuando no lo usas. Los circuitos internos permanecen activos para responder al menor contacto. Además, si el aparato falla, las salpicaduras de grasa en su interior pueden convertirse en un problema. Desenchufar el microondas también permite una limpieza rápida. Un doble beneficio para tu cocina.

Algunos hábitos adicionales para un hogar bien protegido.
Revise periódicamente el estado de sus cables y enchufes. Evite sobrecargar las regletas, especialmente con aparatos de calefacción. Instale detectores de humo en buen estado en todas las habitaciones de riesgo y cambie sus pilas dos veces al año. Opte por regletas con interruptores individuales para apagar fácilmente varios dispositivos a la vez.
Pequeños hábitos diarios pueden transformar tu hogar en un espacio más seguro, más económico y verdaderamente más sereno.
