Buenos hábitos para noches más tranquilas
La prevención suele comenzar con hábitos diarios sencillos pero regulares. Los expertos recomiendan cenar ligero al menos dos horas antes de acostarse, limitar el consumo de cafeína por la noche, tomar la medicación exactamente como se prescribe y realizar actividad física suave durante el día. Acostarse a la misma hora todas las noches también ayuda al cuerpo a recuperar su equilibrio.
Y si algo te preocupa —un síntoma, una duda, una sensación inusual— hablar con tu médico siempre es la mejor decisión.
Cuidar de tus noches es cuidar de tu corazón durante mucho tiempo.
