Algunas precauciones a tener en cuenta
Como con cualquier alimento rico en grasas, la moderación es clave. La alta concentración de vitamina A puede resultar excesiva si se consume a diario; las mujeres embarazadas, en particular, deben consultar a su médico. Y, como con todas las vísceras, es fundamental cocinarlas bien: la regla es que no queden rosadas por dentro.
Preparado con esmero, el hígado de ave resulta ser un aliado delicioso, accesible y verdaderamente saludable.
