El contorno de ojos, los labios y el cuello suelen revelar nuestra edad antes que el resto del rostro. Para el contorno de ojos, utilice un producto específico y ultraligero, aplicándolo con suaves toques desde el ángulo interno del ojo hacia el externo.
El cuello y el escote merecen tanta atención como el rostro. Extiende tus productos habituales de cuidado facial hasta la base del cuello, masajeando siempre de abajo hacia arriba para sostener la piel sin estirarla.
El sol: un arma de doble filo

El principal acelerador del envejecimiento cutáneo: los rayos UV. Provocan manchas, arrugas y pérdida de elasticidad. ¿La solución? Protector solar con un FPS mínimo de 30, tanto en verano como en invierno, incluso en la ciudad.
Para una protección óptima, evite la exposición al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas y utilice accesorios de moda protectores: sombreros de ala ancha y gafas de sol.
La belleza también viene del interior.
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