5. Nunca sacrifiques la conexión emocional por la intimidad física.
Una relación sólida no se basa únicamente en la atracción física. La bondad, el afecto, el perdón, la compañía, la oración, la comunicación y el apoyo emocional son igualmente importantes. Cuando las parejas invierten en estas áreas, la intimidad puede convertirse en una expresión natural de una conexión más profunda.
6. No olviden la dimensión espiritual de su relación.
Para las parejas cristianas, la fe puede desempeñar un papel importante en su comprensión del amor y el matrimonio. Dedicar tiempo a orar juntos, animarse mutuamente, perdonarse y crecer espiritualmente puede fortalecer la relación. La intimidad no debe convertirse en un obstáculo que separe a los miembros de la pareja de sus valores; al contrario, pueden esforzarse por que su relación refleje amor, fidelidad, paciencia y respeto mutuo.
