Contacto ligero pero repetido

Los toques, incluso los más sutiles, son algunas de las señales más reveladoras. Un ligero roce de la mano al reír, un breve apoyo de la mano en el antebrazo, una caricia en el hombro… Estos gestos rara vez son involuntarios cuando hay interés.
El contacto físico crea un vínculo y pone a prueba la intimidad. Si estos contactos son naturales, respetuosos y recíprocos, suelen indicar que tu pareja se siente cómoda y desea profundizar la conexión entre ustedes.
Cómo interpretar correctamente estas señales sin cometer errores.
Una sola señal no siempre es suficiente, pero cuando se combinan varias —sonrisas frecuentes, contacto visual sostenido, cercanía y caricias leves— las probabilidades son altas. Por supuesto, esto no garantiza nada más, pero demuestra una buena intención y el deseo de continuar la interacción.
Por el contrario, si tu pareja evita el contacto visual, mantiene la distancia y se muestra distante físicamente, su interés podría ser menor. Sin embargo, esto no es necesariamente algo malo: es mejor reconocerlo a tiempo que permanecer en la incertidumbre.
