Tendemos a subestimar el efecto de una fina capa de hielo. Puede afectar significativamente el rendimiento del congelador:
Alto consumo energético: Cada centímetro de hielo puede incrementar la factura de la luz hasta en un 25 %. Mala circulación del aire: Esto dificulta la conservación óptima de los alimentos. Riesgo de sobrecalentamiento del motor: Esto puede acortar la vida útil del aparato.
¿Cuándo se debe descongelar? Tan pronto como el hielo tenga un grosor de 3 a 4 mm. Dependiendo del uso, se recomienda descongelar cada dos o tres meses.
Una alternativa rápida: el poder del vapor.
Quienes no quieran hacer un aerosol también pueden usar otro método muy simple sin desconectar el congelador de la fuente de alimentación:
Hierve agua en una cacerola. Coloca un recipiente resistente al calor lleno de agua hirviendo dentro del congelador vacío. Cierra la puerta y espera de 15 a 20 minutos. El vapor ablandará el hielo, facilitando su extracción con una espátula. Luego, seca bien el congelador con un paño limpio.
Consejo adicional: Para acelerar el proceso, dirija un pequeño ventilador hacia el congelador abierto.

Los reflejos adecuados para evitar que el hielo regrese
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