Riego y fertilización
La flor de cera no tolera bien el riego excesivo. Es mejor regarla solo cuando la tierra esté casi seca y reducir la frecuencia de riego durante los meses de invierno. En verano, puede ser útil aumentar ligeramente la frecuencia, pero siempre sin regar en exceso.
Durante la época de crecimiento (primavera-verano), se recomienda fertilizar cada 3-4 semanas con un abono líquido para plantas con flores, rico en potasio y fósforo, para favorecer la formación de brotes.
Operación y mantenimiento
La poda no es estrictamente necesaria, pero puede utilizarse para controlar el crecimiento o dar forma a la flor cerosa. Es importante no cortar los tallos florales , ya que producirán nuevas flores en las siguientes temporadas.
En su lugar, retire las hojas secas o dañadas y límpielas regularmente con un paño húmedo para eliminar el polvo.
Los secretos de la floración abundante
- Estabilidad ambiental: A la flor de cera no le gusta que la muevan. Una vez que encuentres el lugar ideal, lo mejor es dejarla allí.
- Estrés hídrico leve: Unas pocas semanas de riego escaso pueden estimular a la planta a producir flores.
- Maceta pequeña: Sorprendentemente, la flor de cera florece mejor cuando las raíces están un poco <TAG1> confinadas.
- Luz brillante: sin suficiente luz será difícil que se produzcan cogollos.
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