Por lo tanto, caminar con regularidad, mover las piernas y cambiar de postura puede ayudar a mantener activa la circulación sanguínea.
4. Cambios hormonales
Las hormonas pueden afectar las paredes de los vasos sanguíneos. Por eso, las varices y los vasos sanguíneos visibles son más comunes durante el embarazo y otros periodos en los que se altera el equilibrio hormonal.
5. Sobrepeso
El exceso de peso corporal puede aumentar la presión sobre los vasos sanguíneos de las piernas y contribuir a problemas venosos. En personas con sobrepeso, perder peso puede formar parte de un enfoque más amplio para reducir la tensión en las piernas.
¿Qué quejas pueden surgir?
Muchas personas no presentan ningún síntoma. Cuando hay síntomas, estos pueden incluir, por ejemplo:
- Sensación de pesadez o cansancio en las piernas;
- dolor en la cadera;
- ardor o palpitación;
- Picazón alrededor de las venas visibles;
- calambres, especialmente por la noche;
- hinchazón alrededor de los tobillos;
- molestias que empeoran tras permanecer de pie durante mucho tiempo.
No todas las quejas implican una enfermedad vascular grave. El patrón y la combinación de los síntomas son importantes.
¿Cuándo pueden las venas moradas indicar un problema mayor?
La presencia de vasos sanguíneos pequeños no suele ser motivo de alarma. Es más importante consultar a un médico cuando van acompañados de síntomas claros o que empeoran.
Nota, por ejemplo:
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