Las verrugas plantares se desarrollan en las plantas de los pies. La presión que se ejerce al caminar hace que crezcan hacia adentro, lo que puede provocar la desagradable sensación de tener una piedrecita atascada en el zapato.

Las verrugas planas , como su nombre indica, son más suaves y menos prominentes. Suelen aparecer en la cara, los brazos o las piernas. Cabe destacar que la piel del rostro es más delicada, por lo que el tratamiento debe adaptarse a cada caso.

Las verrugas filiformes tienen una apariencia más llamativa: proyecciones finas y alargadas, como hilos, que suelen aparecer alrededor de los ojos, la nariz o la boca. Su delicada ubicación requiere un tratamiento cuidadoso y adecuado.

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