2. No ignores los límites de tu pareja.
El amor requiere respeto. Si alguien se siente incómodo por algo, sus sentimientos deben tomarse en serio. El consentimiento, tanto explícito como mutuo, es fundamental para una relación sana. Estar casado o en una relación comprometida no significa que una persona tenga derechos ilimitados sobre el cuerpo de la otra.
3. Evita comparar tu relación con la de otras parejas.
Cada pareja es diferente. Comparar tu vida íntima con lo que ves en internet, lo que te cuentan tus amigos o lo que ves en las películas puede generar expectativas poco realistas e inseguridades innecesarias. Lo más importante es construir una relación basada en la comunicación, la confianza y los valores que comparten ambos miembros de la pareja.
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