Mucha gente cree que envejecer implica automáticamente volverse menos activo, tener menos energía y depender cada vez más de los demás. Pero cualquiera que observe a su alrededor con regularidad se dará cuenta de que la realidad es mucho más compleja.
Hay personas de 70, 75 o incluso 80 años que siguen caminando todos los días, aprendiendo cosas nuevas, reuniéndose con amigos, haciendo voluntariado, viajando, cocinando, cultivando un jardín o simplemente disfrutando al máximo de su vida cotidiana.
¿Qué marca la diferencia?
Por supuesto, no existe una fórmula mágica para un envejecimiento saludable y lleno de vitalidad. La edad, los factores genéticos, la salud, los ingresos, el entorno y las circunstancias influyen. Sin embargo, existen ciertos hábitos que pueden contribuir a la independencia física, la agudeza mental, la conexión social y una sensación de plenitud.
Estos ocho hábitos se repiten con sorprendente frecuencia entre las personas que desean mantenerse activas y participativas incluso en etapas posteriores de la vida.
1. Siguen en movimiento, no para parecer jóvenes, sino para mantenerse independientes.
Página 1 de 8
